Reseñeando un dorama: Oh My Ghost

18 julio 2018

Oh My Ghost
Romance, Fantasía, Comedia, Drama
16 episodios

Na Bong Sun trabaja como ayudante de cocina en un restaurante muy popular, pero debido a su tímida personalidad y baja auto estima, está constantemente siendo reprendida en su trabajo. Desde que era niña, ella ha podido ver fantasmas ya que su abuela era Shaman.

Un día ella es poseída por un fantasma virgen y lujurioso llamado Shin Soon Ae, ella es una chica que murió hace algunos años virgen por lo cual necesita tener relaciones con un hombre para subir al cielo, y ahora ella está desesperada por seducir a un hombre para solucionar su problema y dejar la tierra.

Kang Sun Woo es un Chef famoso dueño del restaurante donde Bong Sun trabaja, y un día el empieza a notar en ella un cambio repentino lo que hace que le empiece a interesar.¿Lograra ella poder ascender al cielo?


Creo que ya me toca deleitaros con la reseña de un nuevo dorama, ¿no creéis? Hace tiempo que no me pongo con ninguno nuevo, pero ya que he vuelto a ver este recientemente y ahora mismo lo tengo fresquito en mi mente, quizás pueda salir una reseña algo decente de aquí.
 
Que vea por segunda o tercera vez este dorama (tengo la cabeza que ya ni sé dónde vivo) no es casualidad. Hace bastante tiempo que lo vi por primera vez, tanto que ni siquiera aparece en los rankings de mejores doramas de 2016 y 2017 porque lo vi incluso antes.
 
En su momento llegó a gustarme tanto que lo añadí a mi lista mental de “doramas que veré próximamente en cuanto necesite una buena serie en mi vida” y tras verlo en Netflix y conseguir que mi hermana se enganchase… yo caí después.


No es raro que este dorama me haya gustado tanto. Las comedias románticas son mis favoritas; además, mi afición por los doramas de fantasía viene de largo y parece que los que tienen fantasmas de por medio acaban gustándome bastante.

En este caso, una de las protagonistas es una fantasma que tiene algunas cuentas pendientes en este mundo que necesita solucionar si es que quiere descansar en paz. Concretamente Shin Soon Ae (Kim Seul Gi) es una fantasma que murió virgen y por ello busca sin descanso a un hombre con la energía positiva suficiente como para soportar mantener relaciones sexuales con un fantasma (sí, ella).

La forma en la que está planteado este asunto pendiente de Shin Soon Ae es muy divertido. Aunque no recuerda nada de su pasado, sabe que le queda poco tiempo en este mundo y que necesita aprovecharlo al máximo, por eso no se corta un pelo en demostrar lo que siente y va a por todas. En su camino, irá descubriendo qué le sucedió cuando todavía estaba viva y cómo murió. Que este personaje esté interpretado por una actriz tan natural y carismática como Kim Seul Gi también ha sido un punto a su favor. Siempre he pensado que esta actriz se merece más papeles como protagonista, es una pena que no le ofrezcan más…

Shin Soon Ae tiene un papel muy importante en la trama y forma parte de ella la mayoría del tiempo, pero lo hace a través de Na Bong Sun (Park Bo Young), una chica timidísima que trabaja como asistente de cocina en un restaurante muy popular por el chef que lo regenta.

Na Bong Sun puede ver fantasmas, pero intenta evitarlos todo el tiempo, ya que no es que sean muy agradables con ella. (El único medio decente que conoce es Shin Soon Ae y encima la posee en contra de su voluntad, así que ya me diréis.) Al principio, debido a su personalidad tan retraída y poco efusiva por la vida, es una persona que da pena, así sin más. Por suerte, el conocer a Soon Ae provoca un cambio muy positivo en ella, dando lugar a una de las mejores relaciones de este dorama y de paso, ayudándola a mejorar como persona. Su desarrollo a lo largo del dorama es palpable y a medida que parece ir ganando confianza y mejorando su autoestima, empieza a brillar demostrando que era una pequeña joya en bruto a la que solo faltaba pulir un poquito para que mostrase todo su potencial.


El que estas dos chicas, tan diferentes entre ellas, acaben unidas por perseguir un objetivo común provoca también que la relación que Bong Sun mantiene con su entorno cambie. De pasar desapercibida por completo, de repente empieza a llamar la atención de todos por su carácter alegre y extrovertido y de tener una relación nula con sus compañeros de trabajo, acaba estableciendo una más íntima, sobre todo con su jefe, el chef Kang Sun Woo (Jo Jung Suk).

Siento muchísimo cariño por este actor, no puedo evitarlo. Ha hecho poquitos doramas, pero tres de ellos están entre mis favoritos. Da la sensación de que los papeles que escoge parecen estar hechos a su medida. Ver cómo tenía que ingeniárselas para intentar escapar de una fantasma medio loca no por él, sino por su cuerpo, me ha hecho soltar unas buenas carcajadas. Os lo aseguro: ¡Las escenas entre el chef y la fantasma son las mejores de todo el dorama! Al pobre no le queda otra que acostumbrarse a una chica con cambios constantes de humor (fantasma viene, fantasma va), que pasa de ser una chica muy tímida que le recuerda a su yo del pasado a una verdadera acosadora de tomo y lomo que hará lo que sea por meterse en su cama.

Es imposible no reírse por las mil y una ocurrencias de la fantasma por acercarse al chef de todas las formas posibles. Soon Ae cree haber encontrado al hombre que hará que ella por fin pueda solucionar el “problema” de su virginidad y si tiene que perseguirlo hasta su habitación, no dudéis de que lo hará.


La relación que se establece entre los tres es un tanto extraña, ya que no es un triángulo amoroso básicamente porque uno de los vértices es un dos en uno. Me han encantado tanto las escenas divertidísimas del chef con Bong Sun cuando está poseída como cuando es ella misma, aunque me han faltado más de esta última. También me ha faltado que se alargase un poco esa situación tan adorable de sí pero no, los rifirrafes de antes de empezar una relación que tanto me gustan antes de que ambos empiecen una relación seria y más dulce (no sé, en ocasiones me resultaban demasiado cursi y ñoño todo). Pero aun así, me ha encantado verlos juntos, no he podido evitarlo.

Los secundarios también van teniendo sus momentos de gloria, incluso el que se encarga de hacer el mal. Los cocineros del restaurante protagonizan momentos muy divertidos entre ellos y junto con la madre del chef, con sus paranoias y creencias en pitonisas y chamanes, se convierten en otro elemento más para que esta serie nos haga reír.


La única parte “mala” por así decirlo que le he encontrado al dorama, es que como viene siento típico y normal en todos los doramas coreanos, necesitan que el drama esté presente en mayor o menor medida y claro, habiendo puesto tantos momentos hilarantes a lo largo de la mayoría de los capítulos, cuando va acercándose el final todo va volviéndose mucho más oscuro. El secreto mejor guardado de todo el dorama y la forma en la que algunos personajes dan la sorpresa al final es un giro de la trama muy sorprendente a la par que siniestro. 

En definitiva, Oh My Ghost es un dorama que recuerdo con mucho cariño y que ha conseguido ganarse mi admiración por sus momentos divertidos. Lógicamente no es perfecto y tiene algunas cosillas que habría cambiado, (sobre todo ese final tan tenebroso y con todo el drama ahí concentrado) pero ya solo por esa historia tan divertida y romanticona y por tener tres buenos actores a las riendas de la serie, vale la pena.














¡¡Nos leemos!!

Querida Christine Nöstlinger: gracias por hacer mi infancia un poquito más feliz

16 julio 2018

Hay días en los que me doy cuenta que el tiempo no pasa en vano para nadie. Aunque mi memoria cada vez parece querer hacerme olvidar más momentos importantes, todavía tengo un vago recuerdo de esos días en los que salía del cole, iba directa a la biblioteca que tenía justo enfrente y hacía que el tiempo se detuviese de lo feliz que era mientras estaba allí paseándome entre sus estanterías y viendo una y otra vez mis libros favoritos, esos que conocía de memoria de tanto releer. 


La triste noticia que me ha hecho recordarlo una vez más es una que dio la editorial de Christine Nöstlinger hace unos días y que yo he descubierto a través de las redes sociales, dando a conocer su muerte el pasado 29 de junio. 

Es posible que muchos no sepáis reconocerla por su nombre. Hay veces, sobre todo cuando somos unos niños, que solo nos quedamos con los títulos de los nombres de los libros que más nos gustan, sus portadas o las ilustraciones de su interior, pero no nos fijamos o no solemos quedarnos con los nombres de sus autores. Yo admito que he pecado de ello (aunque llevo mucho tiempo intentando dar a los autores todo el reconocimiento que se merecen por crear sus obras inmortales y haberme dado la oportunidad de poder disfrutar de ellas).

Mi gran momento de nostalgia ha llegado cuando he visto una lista con todas las obras de Christine Nöstlinger y he descubierto que muchas de ellas me acompañaron en mi infancia. Konrad o el niño que salió de una lata de conservas; Querida Susi, querido Paul; Diario secreto de Susi (Susi también me ha acompañado durante mucho tiempo); ¡Mini es la mejor! (y en general todos los cuentos de Mini ilustrados por Christine Nöstlinger Jr., la hija de la autora)... 


No voy a mentir diciendo que adoro a esta autora de toda la vida y que por ello conozco todas sus obras publicadas y su biografía de memoria porque estaría engañándome sobre todo a mí misma, pero el que hayan pasado más de 10 años y todavía tenga sus libros en mi memoria dice mucho más que mil palabras de agradecimiento juntas.

Y aun así debo decirlo: gracias, Christine, por ayudar a crecer a esa lectora que vivía en mí cuando todavía era una pequeña saltamontes. Gracias por crear esos personajes tan reales que me acompañaron a lo largo de los años. Gracias por hacer mi infancia un poquito más feliz.

¡¡Nos leemos!!

Reseña: Bridget Jones's Baby. Los diarios de Helen Fielding

12 julio 2018

Bridget Jones's Baby. Los diarios
Helen Fielding | Alianza | 240 páginas | Tapa blanda con solapas | Cómprala aquí

Sinopsis:

Bridget Jones sigue sin tener suerte en sus relaciones sentimentales, mientras su reloj biológico está haciendo tictac a todo volumen. Inesperadamente se queda embarazada. Un embarazo feliz pero dominado por una pregunta crucial, aunque tremendamente incómoda: ¿Quién es el padre? ¿Mark Darcy, abogado defensor de derechos humanos, honrado y buena persona? ¿O Daniel Cleaver, encantador, ingenioso y manipulador de primera?  
Una nueva y divertida novela de las peripecias de Bridget Jones, el entrañable y famoso personaje creado por Helen Fielding. Todo un éxito mundial, tanto en sus novelas como en sus adaptaciones cinematográficas.

Helen Fielding nació en Yorkshire en 1958. En 1996 publicó la novela El diario de Bridget Jones, que relataba un año en la vida de Bridget, un personaje que Fielding inventó para una columna diaria en The Independent. En seguida se convirtió en un bestseller, ganó el British Book Award y fue uno de los fenómenos más importantes de los noventa. En 2001 la novela fue llevada al cine con Renée Zellweger, Colin Firth y Hugh Grant. En 1999 escribió una segunda novela con el mismo personaje: Bridget Jones: sobreviviré.
Voy allá con la reseña de una novela de la que, sinceramente, no sabía qué esperar.

Tras lo mucho que me ha gustado la tercera película de Bridget Jones (no voy a engañar a nadie y voy a reconocer que la he visto ya tres veces y sigo soltando carcajadas), ver que Helen Fielding ha decidido sacar un libro con una premisa muy parecida a la película pero con algunos cambios, daba un poco de miedo.

31540109Para empezar, ese tercer libro del que ya os hablé en su momento y que no pienso leer nunca, ha pasado a ser el cuarto. Bridget Jones's Baby. Los diarios es un libro intermedio entre Bridget Jones: Sobreviviré (el segundo) que todavía tiene las películas inspiradas en ellos y ese fatal cuarto libro en el que Darcy resulta estar muerto y enterrado del que espero no ver nunca una adaptación a la gran pantalla. ¿Y qué hay entre el fueron felices y comieron perdices y la muerte de Darcy? Pues un bebé. Pero, ¿de quién? Ese es el misterio a tratar.

La relación de ensueño entre Bridget y Mark, una de las que más entrañables y conocidas dentro de las comedias románticas, se fue al traste hace años y ellos han dejado de tener todo tipo de contacto. Bridget sigue soltera como casi siempre, dándole a la bebida con sus amigos con mucho brío en un intento de solventar sus dudas existenciales de toda la vida, pero esta vez también lo hace con algo nuevo que parece estar dándole muuucho por saco: tiene unos cuarenta años y todavía no tiene hijos. Si estuviese planteado de otra manera, pues a ver, me habría hecho incluso gracia. Pero ya desde el principio de la novela hacen mucho hincapié en ello. Bridget quiere un bebé porque es una mujer “de cierta edad” que todavía no tiene hijos. Siendo de las que opinan que una persona puede casarse y/o tener hijos cuando quiera, sin importar la edad, pues me ha decepcionado bastante encontrar este tópico de la sociedad así porque sí y de una forma tan tonta.

Siguiendo con detallitos que me ha chirriado mucho… me resulta imposible no mencionar la forma en la que Bridget y Mark se separan. Resulta muy confusa a la par de estúpida. ¿Cómo puede Mark tomarse en serio uno de los intentos de Daniel por llevarse a la cama a Bridget? La forma en la que lo describe la autora es, por decirlo de alguna manera, rara. Intenta buscar una forma para separarlos metiendo a Daniel por medio y acaba repitiendo casi lo mismo que le sucedió a Mark con su primera mujer. Solo que Daniel es el que busca a Bridget, como siempre y en uno de sus típicos coqueteos, Mark se lo toma como lo que no es y decide cortar por lo sano. Quizás si se hubiese explicado un poco más cómo fue su ruptura o dado un por qué más desarrollado y no solo de pasada, me lo hubiese creído un poco más. Pero lo he visto todo tan poco creíble, que ya desde el principio he ido con el ceño fruncido.
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Y ahora, tengo empezar a comparar. Primero porque las comparaciones son odiosas y segundo porque no he podido evitar hacerlo durante toda la novela. Sí, lo sé, no debería haberlo hecho, pero ya he dicho que estoy encantada con la tercera película: La principal diferencia entre una y otra son los protagonistas. El triángulo amoroso formado por Bridget, Mark Darcy y Daniel Cleaver da un sorprendente giro sustituyendo al desvergonzado Daniel por un tal Jack, un sexy billonario inventor de una web de citas con un algoritmo para las parejas muy fiable. Jack no toma al 100% el rol de Daniel, ya que nadie podrá llegar a igualar lo sinvergüenza que resulta Daniel y el amor que siente por las bragas de abuela de Bridget, pero algunas de las situaciones que vive en la película son por las que pasa Daniel. En este caso, la manera en la que Bridget conoce a Jack en la película y la forma en la que se conocen y desarrollan el descubrir si es el padre de su hijo, está mejor hilada y tiene más sentido con Jack que con Daniel. Además, el como la autora ha intentado que Daniel haga un sí pero no en aceptar que podría ser padre, junto con la personalidad tan poco propia de él que le ha aportado a Darcy, ha sido muy loca y sinsentido.

Hay que añadir también que los amigos de Bridget, tan importantes desde siempre y con unos diálogos y situaciones divertidísimos, en esta ocasión me han parecido... ¿demasiado borrachos y sin nada coherente que decir durante toda la novela? Me cuesta hasta definirlos de lo poco desarrollados y absurdos que me han parecido. Y lo peor: hay partes, como los diálogos buenísimos con Miranda que tiene mientras están en directo en el programa que he entendido por haber visto la película. Si no hubiese sido por eso, no habría entendido siquiera la forma en la que están hablando de temas privados de una forma muy explícita mientras están en directo.

A modo resumen: Me da mucha pena tener que decir esto, pero lo mucho que he disfrutado con los anteriores libros de Bridget Jones y sus películas (tercera incluida, que cuenta con un elenco de actores fantabuloso y te hace soltar una carcajada tras otra) no tiene nada que ver con el libro. Son personajes a los que les tengo muchísimo cariño y el ver cómo en este libro tenían unas personalidades tan difusas, hasta el punto de llegar a perder su esencia, e incluso siendo un libro que de lo finito que es y por la forma en la que está escrito, se lee solo… pues eso, que me ha dado mucha pena. No hay más. Creo que voy a hacer maratón de las películas esta noche, necesito recuperarme de esto.
¡¡Nos leemos!!
Muchas gracias a Babelio y Alianza por el envío del ejemplar